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EL BUEN TRIPLE 6 DEL SALMO 5

EL BUEN TRIPLE 6 DEL SALMO 5

Es bastante probable que ya esté ejerciendo alguna responsabilidad en algún puesto de autoridad en el mundo, pero aun no se ha manifestado. Al presente, hay quien lo detiene, hasta que se manifieste aquel, al cual la Biblia presenta como el inicuo, el hijo de perdición (Ver 2 Ts. 2:3-8). En Apocalipsis se le conoce como la Bestia, que tiene un nombre, una marca y un número (Ver Ap. 13).
Los días cuando ese ser malévolo se manifieste en esta tierra, serán invivibles. Literalmente, los hombres ansiarán morir, pero la  muerte huirá de ellos (Ap. 9:6). Esos días son conocidos en Mateo 24 como la Gran Tribulación, cual no ha habido otra, ni la habrá. Pero Cristo promete a su iglesia fiel: “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra” (Ap. 3:10). Y Juan dice: “Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero” (Ap. 19:9). ¡Qué paradoja! Mientras el mundo se debate aquí entre los juicios de Dios en esos días terribles del Anticristo, la iglesia aparece en el cielo, uniéndose eternamente con su Salvador.
En el Apocalipsis, el número de este ser maldito, es el 666. El número 6, por sí solo, no es negativo en la Biblia. Fue precisamente en el día sexto, que Dios terminó la creación, con su corona, que fue el hombre (Ver Gn. 1:24-31). El 6, por tanto, en su base santa inicial, es número de hombre. Pero cuando los hombres se independizaron de su Creador, simbólicamente hablando, se multiplicaron  por sí mismos, viniendo a ser una raza capaz de levantar orgullosamente una ciudad con una torre cuya cúspide llegara al cielo. De esta manera intentaban burlar cualquier juicio del Juez celestial en contra de sus pecados. Así explicaron su motivación: “… por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra”. Dios descendió, y destruyó aquel malvado proyecto, a través de la confusión de lenguas (Ver Gn. 11:1-9). Pero la línea de la rebeldía contra Dios continuó, mientras el hombre se seguía alienando del amor divino. Al final de esta era, se va a manifestar el hombre de pecado a tal manera, que se presentará como una triple expresión del hombre caído, como un seiscientos sesenta y seis.
Mas, el enfoque de la Biblia no es el diablo, sino Dios, no es el mal, sino el bien, no es el pecado sino el perdón, no es el infierno, sino el cielo. Por tanto, en las Escrituras encontramos verdades divinas agrupadas en números de seis, y hasta de triples seis. Son mensajes del cielo que validan el programa redentor de Jesucristo, brindando al hombre caído, una luz de esperanza en su terrible oscuridad.
Miremos, por ejemplo, el Salmo 5, y deleitémonos en su mensaje, agrupado en un trio de seis verdades:
Los 6 tipos de malos nombrados en el Salmo 5
 
1.     El malo (v. 4).
2.     Los insensatos (v. 5 a).
3.     Los que hacen iniquidad (v. 5 b).
4.     Los que hablan mentira (v. 6).
5.     El hombre sanguinario
6.     El engañador (v. 6).
 
Las 6 aristas del carácter de los malos
 
1.     En la boca de ellos no hay sinceridad;
2.     Sus entrañas son maldad,
3.     Sepulcro abierto es su garganta,
4.     Con su lengua hablan lisonjas (v. 9).
5.     Andan en sus mismos consejos
6.     Hacen multitud de transgresiones 
 
Los 6 rechazos de Dios a la maldad
 
1.     Tú no eres un Dios que se complace en la maldad
2.     El malo no habitará junto a ti (v. 4).
3.     Los insensatos no estarán delante de tus ojos
4.     Aborreces a todos los que hacen iniquidad (v. 5).
5.     Destruirás a los que hablan mentira
6.     Al hombre sanguinario y engañador, abominará Jehová (v. 6).
 
Pero dentro del Salmo 5, donde el tono inicial es entregarnos esta muestra en triples sextetos de los malos, se puede percibir un giro hacia el antídoto divino al pecado, la reacción de los siervos de Dios ante tanta maldad, y las promesas que Dios ha dado sobre el justo. Esto, como dando una respuesta ganadora a cada aspecto de los hombres malos agrupados en números de 6.
 
Entonces, leemos,
 
Las 6 cosas que son de Dios en el Salmo 5
 
1.     Tu justicia.
2.     Tu camino (v. 8).
3.     Tus ojos (v. 5).
4.     Tu misericordia (v. 7).
5.     Tu nombre (v. 11).
6.     Tu favor (v. 12).
 
Además en el Salmo 5, en medio de una sociedad corrompida,
 
Los 6 buenos propósitos de búsqueda de Dios que tenía David 
 
1.     A ti oraré (v. 2).
2.     De mañana oirás mi voz (v. 3).
3.     De mañana me presentaré delante de ti
4.     Esperaré (v. 3).
5.     Entraré en tu casa
6.     Adoraré hacia tu santo templo en tu temor (v. 7). 
 
Y finalmente, como el número 3 en la Biblia, representa al Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, y ello es antes, primero y primordial que el número del hombre, el 6, entonces, tenemos estas 6 bendiciones para el justo, pero expresadas en dos benditos tríos:
 
El triple deseo para los justos
 
1.     Alégrense todos los que en ti confían;
2.     Den voces de júbilo para siempre… 
3.     En ti se regocijen los que aman tu nombre (v. 11).
 
El triple proceder de Dios para con el justo
 
1.     Lo defiendes (v. 11).
2.     Lo bendecirás 
3.     Lo rodearás de tu favor como con un escudo (v. 12).
 
¡Que este buen triple 6 final del Salmo 5, nos alcance a los que sabemos que la criatura humana sin Dios, carece de razón existencial, y que todos podamos decir al Señor: “¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra” (Sal. 73:25). 
 
Apoyado en él,
 
Vuestro servidor,
Pst. Eliseo Rodríguez
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