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TRAVESIAS  EQUIVOCADAS

TRAVESIAS EQUIVOCADAS

Basado en la historia del “Lusitania”

Uno de los buques más impresionantes del mundo en su época, el británico Lusitania, había zarpado de Nueva York el 1 de Mayo de 1915, para cubrir la ruta a Liverpool, Inglaterra. Iba cargado con 1257 pasajeros, y 702 miembros de la tripulación. Dentro había comida y maquinarias. En su momento, era el Crucero más rápido del mundo, y había recibido el sobrenombre de “El Galgo de los Mares”.

La Embajada Alemana había advertido que los viajeros que navegaran en zona de guerra en buques ingleses o de aliados británicos, lo harían a su propio riesgo. Submarinos alemanes podrían poner en peligro la vida de quienes viajaran por esas aguas en el apogeo de la Primera Guerra Mundial. Pero se pensó que la velocidad del Lusitania podría ser capaz de evadir los adversarios. El capitán William Turner, había desobedecido las órdenes de los Británicos, los cuales le habían ordenado zigzaguear en el mar, para hacer más difícil al enemigo el posible ataque. Otro consejo había sido que navegara más cerca de la costa, y no en el centro del Canal de Irlanda. Al no acatar las órdenes, Turner estaba llevando muy cerca del matadero a los pasajeros a bordo, pues en el mismo canal de Irlanda, el Buque Submarino alemán U20 aguardaba la próxima presa.

Cerca de las 2.00 pm, el U20 y el Lusitania cruzaron caminos. El submarino disparó contra el Buque crucero. En este último, surgió una primera explosión, seguida de otra más poderosa. Entonces, llamadas desesperadas de auxilio del Lusitania pedían traer a la zona buques de salvamento, pero el crucero británico se hundió completamente en solo 20 minutos, llevándose al abismo a 1198 pasajeros consigo, incluyendo 100 niños. El rescate llego alrededor de 2 horas después de las llamadas, logrando salvar solo a 761 sobrevivientes. Las advertencias habían sido dadas. La imprudencia de hacer la travesía, y hacerla aun desobedeciendo la voz sabia desde la tierra firme, trajo la debacle irremediable.

¿No es esa la misma historia espiritual de la humanidad perdida? Los deleites que ofrece este mundo, deslumbran la mirada de los que ignoran en qué peligro “navegan” por el mar de la vida sin Cristo. Allí se han embarcado aquellos quienes habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, y cuyo necio corazón fue entenebrecido, adorando a las criaturas antes que al Creador (Ver Ro. 1:21-25). Escondido en donde no se pueda ver superficialmente su verdadero carácter, está el Adversario, el diablo (1 P. 5:8). El odia a la criatura humana, porque odia a Dios, y el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios (Gn. 1:26-27). El arma letal del Enemigo contra el hombre es el pecado, al cual se le conoce como el aguijón de la muerte (1 Co. 15:56). Primero, el pecado parece placentero, pero al final como serpiente muerde, y como áspid da dolor (Pr. 23:32). El propósito final del entretenimiento a bordo de la vida sin Jesús, es llevar al abismo, al infierno, al fuego eterno, que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles (Mt. 25:41, 46).

Pero hoy Dios le habla a la Iglesia, la cual es columna y baluarte de la verdad (1 Ti. 3:15), y la cual tiene la Palabra profética más segura, la Palabra de Dios, la misma que alumbra en lugar oscuro (2 P. 1:19). El Señor quiere que sigamos anunciando a los que atraviesan por en medio del peligro, que se acerquen a la Salvación que está en Jesús (conforme a Hch 4:12), que desembarquen del mundo y sus falacias y que salgan a Jesús, fuera del campamento, como dice Hebreos 13:13-14, buscando la ciudad por venir, la Nueva Jerusalén. Ese es nuestro reto como sal de la tierra, como luz del mundo (Mt. 5:13; 14), para con quienes están a punto de zozobrar sin fe. Si el pecador acata el mensaje de la cruz, o si lo desobedece, ello es de su entera responsabilidad. Pero la nuestra es advertir que la cruz de Cristo es el único “crucero” seguro desde esta vida hasta la eternidad.

¡Que nos sea impuesta necesidad, como decía el apóstol Pablo, predicar el Evangelio, decir las buenas nuevas de salvación! (Ver 1 Co. 9:16).

Entonces, muchos pudieran evitar perder el alma en las
Travesías Equivocadas

Con una plena certidumbre de fe en Jesús,

Soy vuestro servidor,

Pst. Eliseo Rodríguez
Iglesia Monte de Sion, Miami.

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