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UN TROFEO AL PODER DE LA ORACIÓN

UN TROFEO AL PODER DE LA ORACIÓN

John Wesley decía: “Dadme cien predicadores que no teman a nada sino al pecado, que no desean nada sino a Dios… los tales harán temblar las puertas del infierno y establecerán el reino del cielo en la tierra. Dios no hace nada sino en respuesta a la oración”.
Todavía se escucha el resonar de aquel llamado de Dios a su pueblo: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2 Cr. 7:14).
Si hay una hora en la historia cuando la iglesia debe conceder a la oración el mayor espacio en su agenda, es este punto del tiempo donde nos encontramos. Es urgente la necesidad que tiene la Casa de Dios y el mundo, de hombres y mujeres en la brecha, “que claman a Él día y noche” (Lc. 18:7).
Les invito, por tanto, a mirar los diferentes enfoques sagrados sobre este medio de gracia, al que llamamos, la Oración.
 
I.        ASPECTOS GENERALES SOBRE LA ORACIÓN
 
      A)    Los elementos de la oración
1.    Alabanza y adoración (Sal. 95:6; 100:4; 150:1ss).
2.    Acciones de gracias (Sal. 75:1; Lc. 17:16).
3.    Confesión de pecados (Sal. 51; Pr. 28:13).
4.    Peticiones personales (Flp. 4:6).
5.    Intercesión a favor de otros (Lc. 22:32; Jn. 17).
 
        B)   Las formas de la oración (Podemos usar cualquiera de estas formas, como Dios nos dirija en el momento de la                  oración).
1.    En voz baja (1 S. 1:18).
2.    En alta voz (Neh. 9:4).
3.    En conjunto con el ayuno (Dn. 9:3-4).
4.    En gemidos (Ro. 8:26).
5.    En lengua desconocida (1 Co. 14:14).
 
       C)   Las posiciones físicas de la oración (Podemos asumir cualquiera de estas posiciones).
1.    Bajando la cabeza al suelo, postrados (Ex. 34:8).
2.    Acostado en tierra (2 S. 12:16).
3.    De pie (1 R. 8:22).
4.    Levantando las manos (Sal. 28:2).
5.    Acostados en una cama (Sal. 63:6).
6.    Arrodillados (Hch. 20:36).
 
II.     LA ORACIÓN; SU DESCRIPCIÓN
He aquí algunas de las frases bíblicas como se describe la práctica de orar:
       A)    Invocar el nombre de Jehová (Gn. 3:4).
       B)   Clamar a Dios (Sal. 3:4).
       C)   Levantar el alma a Dios (Sal. 25:1).
       D)   Buscar a Jehová (Sal. 55:6).
       E)   Acercarse al trono de la gracia (He. 10:22).
 
III.   LA ORACIÓN; RAZONES PARA SU PRÁCTICA
 
       A)    Es una orden de Dios
1.    Dicho por Davíd (1 Cr. 16:11).
2.    Dicho por Isaías (Isa. 55:6).
3.    Dicho por Cristo (Mt. 26:41).
4.    Dicho por Pablo (Ef. 6:17).
 
       B)   Es Mediante ella que se reciben las bendiciones de Dios
1.    Mediante ella se recibe el poder del Espíritu Santo (Lc. 11:5-13).
2.    Mediante ella se recibe denuedo para predicar (Hch. 4:31).
3.    Mediante ella los ministros son ayudados (Ro. 15:30,32).
4.    Mediante ella se recibe sanidad corporal y espiritual (Stg. 5:14-15).
5.    Mediante ella surgen obreros para la viña del Señor (Mt. 9:38).
6.    Mediante ella evitamos caer en tentación (Mt. 26:41).
 
IV.    REQUISITOS PARA LA ORACIÓN EFICAZ
 
      A)    Se debe orar con fe
1.    “Al que cree todo le es posible” (Mr. 9:23).
2.     “creed que lo recibiréis y os vendrá” (Mr. 11:24).
3.     “Pidan con fe, no dudando nada” (Stg. 1:6).
 
     B)   Se debe orar en el Nombre de Jesús (Jn. 14:13-14).
 
     C)   Se debe orar conforme a la voluntad de Dios.
1.    El “Padre Nuestro” lo dice (Mt. 6:10).
2.    El Señor dejó el ejemplo en Getsemaní (Mt. 26:42).
3.    El Apóstol Juan también lo enseñó (1 Jn. 5:14).
 
     D)   Se debe orar con una vida santa.
1.     Es necesario convertirse de los malos caminos (2 Cr. 7:14).
2.    Es necesario no mirar a la iniquidad (Sal. 66:18).
3.    Es necesario buscar tanto el reino de Dios, como la justicia (Mt. 6:33).
4.    Es necesario hacer la oración del justo. Ella es la que puede mucho (Stg. 5:16).
5.    Es necesario guardar sus mandamientos para recibir cualquier cosa que pidamos (1 Jn. 3:22).
 
      E)   Se debe orar con perseverancia.
1.    En la guerra contra Amalec las manos de Moisés hubieron de mantenerse en alto (Ex. 17:11).
2.    Elías hubo de tenderse sobre el niño tres veces (1 R. 17:17-23).
3.    Cristo dijo: “Sigan pidiendo, sigan buscando, sigan tocando…” (Mt. 7:7).
4.    Cristo oró tres veces las mismas palabras en el Getsemaní (Mt. 26: 39:44).
5.    Cristo ilustró la necesidad de orar siempre y no desmayar (Lc. 18:1ss).
 
 
V.      LA ORACIÓN; EL EJEMPLO SUPREMO
Vamos a mirar en este último punto, el ejemplo supremo de la oración que lo encontramos en la vida de Jesús.
      A)    Jesús se levantaba siendo aun oscuro a orar (Mr. 1:15).
     B)   Jesús oraba largas horas en la noche (Mr. 6:46).
     C)   Jesús oraba apartado en lugares desiertos (Lc. 5:15).
     D)   Jesús oraba noches enteras en el monte (Lc. 6:12).
     E)   Jesús oraba en medio del dolor (Lc. 22:41).
 
Es notable que Jesús vivió orando, y hasta murió orando. Fue con una oración que terminó su vida terrena en su primera venida: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lc. 23:46).
Por todas las razones expuestas anteriormente, por los beneficios incalculables que tiene la oración para el creyente, por el ejemplo supremo que nuestro Señor nos dejó respecto a ella, se impone ante nosotros este gran desafío: ¡Desarrollemos una vida madura de oración y de seguro los resultados no se harán esperar!
Hagamos nuestra la conocida frase de William Carey: “!Esperad grandes cosas de Dios; emprended grandes cosas para Dios!” .
 
Dando un muy merecido trofeo al poder de la oración,
 
Soy vuestro servidor,
 
Pst Eliseo Rodríguez
Iglesia E. Monte de Sion,
Miami.
Dios es buenofortaleza en el dia de la angustia
conoce a los que en El confian.
Nahum 1:7
Dios te bendiga hoy y siempre.
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